El Sentido de la Vida

20minutos esta apunto de cerrar los premios BLOGS2005

El primero y mi favorito, El sentido de la Vida, ha pasado a segundo puesto despues de mantenerse firme en cabeza durante mas de 6 meses, y esta siendo superado por su principal competidor, los mundos de nepomuk.

Si os mola leer de un amiguete español en Alemania, hechadle un voto, a ver si para el 31 de Diciembre el tio gana el concurso, que se lo ha currado…

el describe su Blog de la manera siguiente:

Temas de la vida cotidiana tratados desde una perspectiva poco común. ¿Tanga o bragas? La existencia en Alemania o quien entienda a los teutones que los compre.

Trabaja en una empresa de automoviles ycomparte piso con una alemana que en principio creyo interesante, pero luego fue no. Con dos amigos españoles que son de armas tomar y ciertamente ironicos… se ven envueltos en diferentes episodios de la vida cotidiana…

Entrañables fragmentos os pego aqui acontinuacion:
ojo, es un tocho, si eres parrafobico, no cliques. el que traiciona no es avisador.

Al poco de establecerse en casa, nuestra vecina nos explicó que tenía novio. Habría que estar poco versado en la vida en general como para alterarse ante la situación: la experiencia nos demuestra que todas las mujeres solteras tienen novio. El corolario es que todas tienen novio hasta que dejan de tenerlo. Y las mujeres son como los teoremas de Cálculo, que siempre están abiertas a un corolario. La consecuencia última es que las mujeres sólo están en dos estados: con novio o buscando un repuesto para el actual.

Todo empezó el Viernes de buena mañana. Normalmente, cuando me levanto a las ocho, en casa no queda ni la Chati. Me endosé el vaso de leche mientras veía en qué país había brotado la gripe aviar ese día y luego me fui a la cocina a preparme el preceptivo sandwich de queso de cada mañana. Mientras esperaba a que saltaran las tostadas me sobresaltó un aullido proveniente del comedor. No podía ser, si estaba sólo en casa. ¿Tendríamos fantasmas? ¿De dónde venían esos lamentos de ultratumba? ¿Del piso de arriba? ¿Del de abajo? Lo que estaba claro era que los fantasmas se lo estaban pasando pirata.

Huelga decir que los episodios paranormales se repitieron con insistencia en los días que pasaron. Aquello parecía un cruce entre Vélmez y el Vesubio. El Chano y yo comentábamos abrumados el despliegue de salud al que estábamos asistiendo.

—No te creas que es para tanto, me tenías que haber visto a mí con dos años menos. De los 28 a los 30 se nota un bajón que no veas —y perlas por el estilo.

Por la tarde coincidí con el chaval en la cocina. Se le veía algo desmejorado pero todavía removía la sopa con brío.

—Me voy a hacer un té, ¿quieres uno? —le pregunté.

—No gracias, sólo bebo zumo —dijo.

Ah joder, se me habían olvidado los doce litros de zumo que se había agenciado nada más llegar. Ahora me lo explicaba: había que reponer líquidos. Desde luego, con esa marcha, el tío necesitaba hidratación hasta en el reverso de las uñas.

Y así pasaron los días.

—Acabo de ver a Rocco enchufándose otro zumo —decía el Chano alterado bajo el dintel de la puerta de mi cuarto.

—¿Otro? No jodas.

—Como lo oyes. Yo creo que el tío no ve la hora de irse.

El martes, Rocco se bebió el último zumo y salió por la puerta sin despedirse de nadie. Y aquí nos quedamos nosotros con la parte jodida del asunto e intentando ver a nuestra vecina con los mismos ojos de antes.

_____________________

Durante los 8 meses que Natalí estará perdida para el mundo, tenemos que agenciarnos un sustituto. La vida a tres no es nada sencilla, así que hay que buscar mucho hasta encontrar a la persona perfecta, no nos vaya a salir otro Ulrich. Tras deliberar el Chano y yo largamente, hemos conseguido acordar una serie de parámetros de evaluación para las posibles candidaturas: él opina que es importante que no hable español y yo sostengo que lo fundamental es que esté buena.

Con estas sólidas bases en común, hemos seguido negociando:

Que no estudie pero que sea joven. No hay nada peor que tener que irte a la cama y ver salir a tu compañera de piso con una chufa de cuidado camino del bar más cercano.
Que tenga un trabajo que la relacione con más chicas jóvenes que trabajan. A la postre esto es casi más importante que el hecho de que ella esté buena en sí misma. Tenemos una amiga que está muy buena pero trabaja en la morgue abriendo fiambres. El frío de las neveras, el andar todo el día aspirando formol y que el trato más cálido del día sea con el celador son una bomba de relojería para sus relaciones sociales.
Que no sufra episodios histéricos. No queremos otra tanqueta.
Con estas reglas fundamentales, ha comenzado la ronda de reconocimiento: esta misma tarde ha pasado Sandra. Veinte años, del este. No posee el poder pero tiene unas braguitas negras que le asoman por encima de los vaqueros. Es un detalle más terrenal pero bien puede dar juego en un momento dado. Veremos cómo se presenta la competencia durante el fin de semana, pero yo le doy un voto a favor.

______________________

Tenía unos 14 ó 15 años. Estaba en la playa. La idea era hacerlo como siempre: echar a correr por la arena hasta llegar al agua, y una vez en ella, seguir corriendo hasta perder pie y caer de bruces. Graciosísimo.

Eché a correr como alma que lleva al diablo. Al cabo de casi un minuto mis pies empezaron a chapotear y unos pocos pasos más allá perdí el equilibrio. El chapuzón estuvo bien, pero había un oleaje de narices y cuando intenté sacar la cabeza me cayó encima una gran masa de agua. La carrera me había dejado exhausto, y si no encontraba pronto un poco de aire la iba a palmar allí mismo, como ya había temido otras tantas veces. Cuando pude asomar el hocico me cayó encima otra ola de grandes dimensiones. Así estuvimos hasta que al final dejó de llegar agua y pude arrastrarme hasta la orilla para seguir disfrutando del oxígeno en sangre. Otra de tantas ideas de bombero que casi acaba en desgracia.

Ahora tengo 29 años. Estoy en PerryAG. Hace 5 meses que eché a correr por la arena y llevo ya tres semanas intentando sacar la cabeza para coger aire. Ahora no es agua, es mierda; y no viene en olas, viene en paletadas.

Una semana antes nos informaron de que el cliente iba a venir a ver todos los tests que habíamos hecho hasta ahora a todas las funciones que le habíamos desarrollado. El cliente no se fía de que testeemos, y la verdad es que hace bien: en casi seis meses había subido al coche tres o cuatro veces. Hasta Gorrino perdió la calma cuando vio el panorama en todo su esplendor.

—No jodas. Pero las veces que has estado en el Delorian has guardado las medidas, ¿no?

—Pues algunas veces sí…

—Anda, hazme una lista de todo lo que has desarrollado. Voy a fumarme un cigarro…

Así empezó una semana de ingeniería española, de cómo sacar cartas de la manga y conejos de boinas, de entre ocho y diez horas diarias durante siete días, apretando el culo del acojone, durmiendo poco y mal y comiendo pizza al salir del curro a las ocho y media.

Vi en el meeting del Outlook que uno de los que venía era español. Pensé que eso nos ayudaría. Ji jí ji, ja ja já, toros paella y olé, esto no está testeado pero no te preocupes, que mañana mismo voy al coche. Menos mal. Gorrino tenía otra visión del asunto:

—¿Español? No jodas. Nos va a mirar con lupa. ¿No ves que sabe cómo las gastamos?

Llegó el gran día y estaba todo listo, más menos que más. Me dolía el alma del corta pega pinta y colorea. Gorrino frío como el puto hielo. No sé cómo puede mantener la calma en semejantes circunstancias. Yo vivía en el cuarto de baño.

Al final, como siempre, no pasó nada.

—Titiroririroriiiiii —imitaba Gorrino el sonido de una corneta. — Y el vitorino de 500 kilos vuelve al corral. ¡Oooooole! —se descojonaba en su mesa frente a mí.

Yo notaba que la sangre me volvía a circular por las venas.

—No me jodas, mamón. Cada una que viene es más gorda que la anterior. Un día nos vamos a dar la Gran Hostia, y lo sabes…

—Titiroririroriiiiii…

En menos de dos meses tiene que estar todo el proyecto validado para ir a serie, y todavía hay funciones sin hacer.

—Voy a tener una crisis —me gritaba en el coche el gabacho que se ocupa del cruise control cuando comprobaba esta mañana que la tarjeta del CANbus no funcionaba. —Te lo juro, voy a tener una crisis. Sólo tenemos dos coches para probarlo todo, y éste se va a Colonia toda la semana que viene. Ni siquiera tienen cruise control. Esto lo tendrían que validar 50 personas a tiempo completo durante dos meses, y estamos aquí cuatro gilipollas con tarjetas que no chutan en coches que ni siquiera tienen las funcionalidades que tenemos que comprobar. Voy a tener una crisis —repetía.

Yo había tenido demasiadas crisis en las últimas semanas como para sumergirme en otra, pero podía imaginármelo perfectamente: la gran ola. Una inmensa masa de mierda que nos iba a caer desde el cielo y nos iba a tener dando vueltas hasta que nos faltara el aliento. La Gran Hostia.

Esta entrada fue publicada en Todos los comentarios. Guarda el enlace permanente.

1 respuesta a El Sentido de la Vida

  1. Fatima dijo:

    lo he estado leyendo y la verdad es que el nepomuk es muy salao, muy gracioso, me partia de risa con el post de la peli KING KONG! 😀

    el del sentido de la vida, no mueve a la risa pero resulta que parece tener este bastante talento escribiendo, tiene algo…ummm ( cuando se ha puesto con lo de su trabajo de yokeseké, probando coches proparamando funciones y leches, no menterado mucho, esta parte la excluyo de mis apreciaciones, por que ni idea ochess!)

    que buenos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.